Has hecho decenas de sesiones de fisioterapia, llevas plantillas, haces estiramientos, te has aplicado EPI, ondas de choque, y al levantarte de la cama el dolor en tu talón te recueda que la fascitis sigue ahí. 
Te ofrecemos la posiblidad de mejorar con tratamientos biológicos como las infiltraciones de plasma ozonificado o  tratamientos quirúrgicos mínimamente invasivos como el alargamiento de gemelo interno.